Diagnóstico de madurez
Revisamos usos, procesos, datos, integraciones, capacidades y controles para documentar fortalezas y bloqueos.
Convertimos objetivos, procesos, datos y riesgos en un roadmap priorizado. Tu equipo sabrá qué probar, qué medir, qué controlar y qué no automatizar.
Una consultoría de inteligencia artificial ayuda a decidir dónde la IA aporta valor, qué condiciones necesita y qué riesgos deben controlarse antes de implementar. El entregable no es una lista de herramientas: es una cartera priorizada de casos de uso con responsables, datos, indicadores, dependencias y criterios de decisión. El análisis cubre cuatro dimensiones: negocio, personas, tecnología y gobernanza. También distingue entre tareas automatizables, decisiones que deben seguir bajo control humano y necesidades que se resuelven mejor con software convencional. Para una pyme, esta claridad evita dispersar presupuesto entre licencias sin una prioridad común. Dirección obtiene un piloto con alcance conocido y el equipo entiende cómo participar. Cada propuesta incluye una línea base y una condición de continuidad para ampliar solo aquello que demuestra utilidad, control y capacidad de mantenimiento en el contexto real.
Revisamos usos, procesos, datos, integraciones, capacidades y controles para documentar fortalezas y bloqueos.
Puntuamos cada oportunidad por impacto, viabilidad, esfuerzo, riesgo, datos y adopción.
El roadmap ordena pilotos, responsables, dependencias, línea base y KPIs.
Definimos políticas, revisión humana, inventario y formación aplicable al trabajo diario.
Nuestro servicio de IA aplicada produce entregables que se pueden revisar: diagnóstico, prioridades, responsables y una forma concreta de medir el avance.
Todavía no hay una captura publicable específica para esta disciplina. Las vistas siguientes enseñan la estructura del trabajo y están identificadas como ejemplos, no como casos reales.
Valor, viabilidad y riesgo se evalúan antes de elegir una herramienta.
Vista recreada para explicar el entregable. No contiene nombres, cifras ni datos de cliente.
Entradas, salidas, permisos y supervisión quedan definidos.
Vista recreada para explicar el entregable. No contiene nombres, cifras ni datos de cliente.
Calidad, coste y fallos se observan antes de escalar.
3 KPIs definidosUna lectura ejecutiva, no una colección de métricas.
30 días de ejemploEl periodo real se adapta a la decisión y a la fuente.
Procesos candidatos que disponen de volumen, coste y criterio de éxito.
Las cifras son simuladas y solo muestran cómo se leería el panel durante 30 días. No son resultados de Kupakia ni de clientes: se sustituyen por datos validados al conectar las fuentes.
La adopción avanza, pero las cifras cambian según la población estudiada. Eurostat informó de que el 19,95% de las empresas de la Unión Europea con al menos diez empleados utilizó IA en 2025, 6,47 puntos porcentuales más que en 2024. El AI Index 2026 de Stanford recoge un 88% de adopción entre las organizaciones de su encuesta, una muestra distinta que no debe compararse directamente con Eurostat. Ambas referencias indican avance, pero no demuestran retorno para una empresa concreta. Ese retorno depende del proceso, los datos, la integración y la adopción humana. Una consultoría centraliza las pruebas existentes, traduce objetivos en tareas observables, clasifica riesgos y adapta la formación a decisiones reales. La prioridad es obtener evidencia propia antes de escalar presupuesto, usuarios o permisos, no por tendencia. Así convierte la presión por “hacer algo con IA” en decisiones verificables.
Una consultoría útil termina con decisiones ejecutables. El diagnóstico describe situación y restricciones; la cartera priorizada detalla problema, usuario, datos, valor, riesgo y medición; la recomendación tecnológica compara compra, desarrollo o integración; y el roadmap asigna pilotos, dependencias y responsables. La gobernanza define niveles de aprobación y la formación prepara a dirección y equipos operativos. No se promete productividad antes de medir la línea base. Si una oportunidad pasa a implementación, puede continuar con Agencia IA o Agentes IA.
Los modelos cambian con más rapidez que un plan empresarial, por lo que recomendamos capacidades y criterios en lugar de una dependencia rígida. Evaluamos cada opción con casos representativos y medimos calidad, formato estructurado, privacidad, latencia, estabilidad, posibilidades de despliegue y coste total. Una versión preliminar o próxima a retirarse no debería sostener un proceso crítico sin alternativa. El plan registra versiones, requisitos y una ruta de sustitución. Las opciones disponibles se verifican al inicio del proyecto y antes de modificar la arquitectura.
El AI Act europeo aplica obligaciones diferentes según el papel de la organización, el uso y el riesgo del sistema. La Comisión Europea comenzó a aplicar nuevas reglas y requisitos de transparencia el 2 de agosto de 2026. Determinados sistemas interactivos deben informar de que la persona trata con IA, y ciertos contenidos generados o manipulados requieren identificación. Las obligaciones de alfabetización en IA se aplican desde febrero de 2025, con supervisión desde agosto de 2026. La consultoría incorpora cuatro elementos: inventario de sistemas y responsables, transparencia y supervisión, formación adaptada al puesto y evidencia de decisiones y pruebas. No sustituye asesoramiento jurídico. El primer paso es clasificar el uso concreto: “usar IA” no es una categoría de riesgo suficiente.
Trabajamos en cinco fases. La duración depende de áreas, sistemas y casos de uso; cada fase deja un entregable revisable y una decisión clara.
Definimos objetivos, participantes, restricciones, información y validadores.
Revisamos procesos, datos, herramientas y políticas sin asumir que todo debe automatizarse.
Comparamos casos por impacto, viabilidad, esfuerzo, riesgo y adopción.
Entregamos secuencia, responsables, KPIs, controles y criterio de inversión.
Formamos al equipo y acordamos la revisión de resultados, modelos y regulación.
Respuestas claras antes de decidir si este servicio encaja con tu empresa.
Suelen participar dirección y responsables del proceso, tecnología, datos, seguridad o protección de datos cuando aplica. La selección depende del caso; involucrar solo a tecnología deja fuera adopción y responsabilidad operativa.
No. Las herramientas aparecen como opciones dentro de una arquitectura y un caso de negocio. El entregable principal son decisiones priorizadas, requisitos, KPIs, riesgos y responsables.
La consultoría puede finalizar con un roadmap independiente. Si se aprueba un piloto, Kupakia puede plantear la implementación mediante Agencia IA o Agentes IA, con alcance y presupuesto separados.
Se calcula según áreas implicadas, número de procesos, fuentes de datos, profundidad técnica, formación y entregables. El alcance se confirma antes de presentar presupuesto.
No sustituye una evaluación jurídica. Preparamos inventario, controles, documentación y preguntas técnicas para facilitar el cumplimiento, y recomendamos revisión legal cuando el uso lo requiere.
Sí. El diagnóstico puede consolidar usos existentes, detectar duplicidades, revisar riesgos y decidir qué pruebas merecen convertirse en procesos estables.